viernes, 27 de julio de 2018

Breve historia de "Compendium" de Jesús Santandreu


El sábado 8 de julio del 2017, asistimos a un nuevo hito en el marco de la 21 edición del Festival de Jazz al Palau de La Música: el estreno valenciano de la obra para big band de gran formato (más de 40 minutos) “Compendium” de Jesús Santandreu al frente de la Sedajazz Big Band, que contó además de con la “plana mayor del jazz valenciano”, con la participación como músico invitado del padre de la trompeta moderna: Jack Walrath. 
Esta misma formación se encargó posteriormente de la la grabación del Cd que acaba de ver la luz en el sello de Sedajazz, pero realmente la obra tenía una historia mucho más larga... 
Recupero a continuación una entrevista que le realice al  autor con motivo del estreno valenciano y que fué publicada en el periódico lasBandas el pasado mes de Julio del 2017.  

Compendium

Conversaciones con Jesús Santandreu

José Pruñonosa 20/06/17
1 Compendium Estreno Absoluto. Foto cedida por Jesús Santandreu

José Pruñonosa: El pasado 17 de marzo tuvo lugar el estreno absoluto de tu obra para big band de gran formato “Compendium” en la sala Turina del auditorio de Sevilla por parte de la Andalucía Big Band. ¿Este estreno fue fruto de un encargo por parte de esta formación?
Jesús Santandreu: “Compendium” es una pieza que quería escribir ya hace mucho tiempo. Llevaba dándole vueltas a la posibilidad de realizar una obra de gran formato para big band intentando prescindir de un diseño compositivo previo. Empecé a escribir una línea, sumando ideas y buscando un “leitmotiv” que sirviera de nexo de unión y me puse a orquestar. Tardé tres años en realizar esta obra, porque no estuve trabajando constantemente en ella. Cuando estuve como compositor residente y director asistente en la Dunshan Symphonic Wind Orchestra  de China no trabajé en ella durante 10 meses. La obra surgió a raíz  de terminar mis estudios de composición y dirección en la MTSU (Middle Tennessee State University) de Murfreesboro en Nashville (Tennessee), empecé a escribirla después de llegar a casa la primera noche. Fue un reto, intenté poner a prueba lo que podía dar de sí mi imaginación.
2 Jesús Santandreu al frente de la Andalucía Big Band. Foto cedida por Antonio Torres Olivera
JP: ¿Quizás de ahí viene el título “Compendium”?
JS: Exactamente, el título hace  referencia al compendio de ideas que amalgamé en la creación de esta obra. Intenté quitarme al “miedo a componer” y empezar a escribir compulsivamente sin saber exactamente lo que buscaba.
JP: ¿Cómo aconteció el interés de la Andalucía Big Band por estrenar esta obra?
JS: Estuve tocando el pasado año con ellos, me faltaba poco para acabarla y surgió la propuesta por parte de esta formación. Hicieron un trabajo inmenso, es una obra en la que básicamente no hay improvisación, está todo escrito y esto la diferencia de otras obras del mismo género.
JP: El próximo sábado 8 de julio se estrena en el marco del XXI Festival de Jazz del Palau, en la que estarás dirigiendo a la Sedajazz Big Band con los más importantes músicos de la escena valenciana. Se trata de un doble programa ¿Qué repertorio interpretareis en la segunda parte del concierto? 
JS: Para tocar “Compendium” hemos elegido a la “plana mayor” del jazz valenciano: Perico Sambeat, Vicente Macián, Alexey León, Latino, Joan Benavent, en los metales tenemos a Voro García, Raul Chocolate, Pep Zaragoza, Toni Berenguer… están todos.
En la segunda parte contaremos con la misma formación, aunque aún no sé si dirigiré yo, o me sumaré a la cuerda de saxos, y tendremos como invitado a  Jack Walrath, que estuvo con la big band de Mingus mucho tiempo, yo creo que es el padre de la trompeta moderna. En la segunda parte del concierto interpretaremos sus arreglos para big band.
JP: ¿Cómo se relaciona esta pieza para big band de más de 40 minutos en el cómputo global de tus obras sinfónicas?   
JS: Imagino que siempre hay una evolución… Lo que tengo claro es que quiero ir hacia un proceso de creación más espontaneo, aunque después el trabajo de orquestación sea más elaborado, pero partiendo de una gestación intuitiva.
JP: Seguramente detrás de esta espontaneidad aparente estará todo tu bagaje como compositor, como improvisador, y también últimamente como director tanto de formaciones clásicas como jazzísticas…
JS: No estoy seguro…, esta es una pieza para big band dentro de los canones de esta estética, puede ser que haya algunas texturas no tan jazzy…, se trata básicamente de una obra jazzística. En esta pieza trato de experimentar hasta qué punto se puede mantener un clímax inacabable. Es posible que en un principio el germen de este pensamiento viniera de la obra sinfónica de Mahler, de su capacidad de desarrollo. Cada vez que escribo una pieza intento no repetirme, intento expresar otros conceptos.
JP: Muchas gracias Jesús por tu atención, espero que sea todo un éxito y ahí nos tendrás el día 8 de julio en el Palau para asistir al estreno valenciano.   

miércoles, 18 de julio de 2018

Ximo Tébar cierra la 22 edición del Festival de Jazz al Palau presentando “Con Alma & United”


El martes 8 de Julio de 1997, a las diez y media de la noche la Ximo Tébar Band ponía el acento valenciano al recién inaugurado Festival de jazz de València en su primera edición, hace ahora justamente 22 años. Realmente Graham Foster, otro de los invitados en aquella primera ocasión, también estaba por entonces radicado en Valencia con su “Major Blues Band”. Las otras figuras del escueto Festival internacional fueron: Chick Corea con Gary Burton, Joe Henderson y Ray Charles. Visto lo visto, ha llovido mucho desde aquel año, para que ahora, en esta 22 edición hayamos contado con un total de 25 actuaciones que se han unido al 19 seminari internacional de jazz al Palau. Si en estos 22 años ha cambiado cuantiosamente la cantidad de jazzmen y aficionados valencianos, para sustentar estas 25 actuaciones, lo que no ha cambiado es la intención de “agradar a todo el mundo” que ya se traslucía en aquella primera edición del año 97.   
Esta 22 edición la ha abierto la “Orquestra de València”, cuya participación se está asentando como costumbre, dirigida por su nuevo director titular Ramón Tebar y con el pianista Nachito Herrera como arreglista y solista. Esta formación debutó en el Festival  el pasado año dirigida por Jesús Santandreu, quien en esta ocasión ha dirigido a la Banda Municipal de Valencia, que se une a esta celebración con el tradicional concierto gratuito en los jardines del Palau, y que en esta ocasión se estrenó con un concierto  dirigido por David Pastor de la gran banda femenina Micaela Chalmeta  Big Band.
También en esta 22 edición se han asentado los conciertos paralelos al Palau: “Jazz als barris i pobles”, con 8 conciertos en las plazas y paseos, por los que han desfilado: Mauri Sanchis, Cristina Blasco, Kontxi Lorente, Chema Peñalver, BRB, Blau Barba, The Prototype y Nina Dinamita, liderando las  formaciones valencianas que se han unido a las estrellas nacionales e internacionales “a partes iguales” que han recorrido ambas salas del Palau: Clasijazz Big Band “Epitaph de Charles Mingus”, Berklee València Faculty All Stars, Ron Carter, Pat Metheny, Lambchop, Salvador Sobral, Kenny Garret , Al di Meola, Brad Mehldau, Antonio Lizana, Amparo Sánchez (Amparanoia), Voro García, Perico Sambeat, Buika, Benny Golson, y este pasado martes 17 cerrando el festival Ximo Tébar nos presentó su nuevo disco.
Tebar tiene una marcada tendencia a lo cíclico. En este disco: “Con Alma & United” estemos asistiendo a la gestación de un nuevo trabajo basado en la recreación, siempre peculiar y progresiva de estándars, que  nos retrotrae a sus mejores trabajos en esta línea: “Eclipse” (2005) y “Steps” (2008).  Uniendo “en cuerpo y con alma” los estándars de Wayne Shorter,  (con la colaboración de Jorge Pardo)  y de Dizzy Gillespie, con la neoyorquina colaboración de Arturo O’Farrill, en una nueva vuelta de tuerca a la carrera de nuestro guitarrista: del Son Mediterráneo al Mainstream Progresivo. 
La nueva Ximo Tébar Band está compuesta, ya desde la pasada gira “Soleo”, por Victor Merlo, director musical de Sabina y Serrat, al bajo, Nathaniel Townsley, batería de Joe Zawinul, y en estas últimas giras de Alejandro Sanz, a la batería y Guille Tébar con el sobrenombre artístico de Will Martz a los teclados y scats vocales. En la banda ha faltado en esta ocasión el músico cubano Luis Guerra al piano, que se encontró esa misma noche en los Viveros acompañando a Niña Pastori, lo cual, una vez más nos recuerda que el jazz y las grandes atracciones comparten músicos pero no cachés…
 La actuación ha comenzado a solo por el maestro con una cadencia flamenca  que ha desembocado de manera natural  en el brasileiro estándar de Luiz  Bonfa “Manha de Carnaval”, única pieza que no se encuentra en el nuevo Cd.  Seguidamente hemos podido disfrutar de manera ininterrumpida de los arreglos de los dos estándars de Guillespie y Shorter  que dan nombre el Cd: “Con Alma & United”, anticipados por la entrada de Nathaniel, que ha dado paso a la característica pseudo-bulería, un tanto sambera, intercalada de coros swing.  Tras la exposición, solo de Victor Merlo y su “Sadowsky” que ha sonado de maravilla a los mandos del también veterano Jorge Pérez Soria. La amalgama flamenco-sambera, característica rítmica del “Son Mediterráneo”, se ha mantenido constante. –Es el segundo tema y el público ya jalea la exposición con palmas– Impresionante el primer solo de Nathaniel por “alegrías brasileiras”. 
Como contrapunto, a continuación, se ha interpretado otro pequeño “popurrí” con dos piezas del anterior trabajo, uniendo el clásico “Son Mediterráneo” con “Soleo”, a modo de recreación de la estética que dio fama internacional al guitarrista. –Tercer tema y el público coreando los riffs de guitarra–
El puente entre las estéticas de ambos discos: “del Son Mediterráneo al Mainstream Progresivo” lo ha puesto el obligado “Adagio del Concierto de Aranjuez”, haciendo honor doblemente a la Sala Rodrigo del Palau, ya que la pieza se ha introducido en esta ocasión con un flamenco detalle de “Por los campos de España”, concretamente con el arranque del primer tiempo “Por los trigales”. Sorpresivamente, Guille a los sintetizadores, ha enlazado con la intro del “Deborah’s Theme” (Once upon a time in America) de Ennio Morricone, mientras su padre “jugueteaba” a la guitarra con la "Rhapsody in Blue" de Gershwin para dar paso al tema estrella del disco: “Take Five”, homenaje a All Jarreau. Vía libre en cinco por cuatro al punto clímax del espectáculo–El público corea de nuevo el célebre background vocal de All, mientras Nathaniel “hace su trabajo”. El público  se viene arriba en aplausos, mientras suena la descarga sambera que introduce el estándar de  Nat Simon, también celebrado por Ahmal Jamal: “Poinciana”, pero en esta ocasión transformado en energía pura con un broche blusero en el riff final del guitarrista.
El bis ha sido otro de los temas preferidos del público, perteneciente a su neoyorquino trabajo del 2008 “Steps”, en el que Tébar hizo suyo el clásico de Mancini “Pink Panther”, comprometido arreglo que Raúl de Gamma, critico de “All About Jazz Ny.”, catalogó como: “The sound of surprise”, y es que Tébar después de estas 22 ediciones del festival aún sigue sorprendiéndonos.   

sábado, 14 de julio de 2018

"Con Alma & United". Ximo Tébar del Son Mediterráneo al Mainstream Progresivo.


Un poco de Historia…




El 11 de Octubre de 1988 se lanzó Aránzazu DMJ 39, el primer Lp en formato vinilo del Ximo Tébar Jazz Group, por la compañía especializada en cantautores, jazz y músicas de raíz: Difusió Mediterrània. Ximo había ganado el premio al mejor solista en la edición de este año de la Muestra Nacional de Jóvenes Intérpretes, y Paco Montes comunicador y compañero de Juan Claudio Cifuentes, le propuso la grabación de este disco en los estudios de RNE (Radio Nacional de España).  

En la siguiente edición del Festival de Jazz de Ibiza (1989), sede de la muestra, Ximo volvió a ganar, esta vez como mejor solista y como mejor grupo. El premio incluía, además de una dotación económica, la posibilidad de grabar un disco. Anís del Gnomo Elígeme Discos IELP 0007, se grabó entre el 23 de enero y el 4 de febrero en los Estudios Pertegás. Este trabajo además de tratarse de un “larga duración”, consolidó la formación ganadora del festival, esta vez con el que sería su batería titular: Felipe Cucciardi, además de Ricardo Belda al piano y Lluís LLario al contrabajo. Este disco también contaba con las colaboraciones de los saxofonistas Dave Schnitter y Jorge Pardo, el percusionista latino Rubén Dantas y los flamencos Juan Carlos “Peti” al cante y Ricardo Esteve guitarra flamenca. Aquí nació el sonido que posteriormente sería bautizado como “Son Mediterráneo”. 

"Live in Russia" (1992) precedió su tercer disco de estudio "Te Kiero con K" (1992) en el proceso de consolidación del “Son Mediterráneo”, estética esta que se consagraría en el trabajo del 95 realizado para Warner bajo este mismo título. De igual manera, el trabajo que celebró esta estética 25 años después: "Soleo. The New Son Mediterráneo Celebrating 25th" está antecediendo el lanzamiento inminente de su último trabajo discográfico: "Con Alma & United"  justamente 30 años después de que todo empezara en el Festival de Jazz de Ibiza en 1988. 

Tébar tiene una marcada tendencia a lo cíclico, tendencia esta  que se inició con el lanzamiento del primer volumen de la serie “The Jazz Guitar Trio”: Hello Mr. Bennett DMCD7 (1993). Desde este momento, religiosamente, se sucederán de manera alterna un disco de esta serie mainstream con otro perteneciente a alguna de sus estéticas más progresivas, que abarcaron desde el Son Mediterráneo,  al  Smooth Jazz de la época Warner, hasta que finalmente en la etapa americana del guitarrista todas sus estéticas anteriores convergen en un idioma que comparte ambos mundos, y que no hemos tenido más remedio que rebautizar con el nombre de “Mainstream Progresivo”. 

Unidos en cuerpo y “Con Alma”…

Si tienes el privilegio de estar en la casa-estudio del guitarrista valenciano Ximo Tébar y poder trastear con las pistas grabadas en su Mac, puedes encontrarte sorpresas como esta: a “Pierre Boulez” tocando el Caravan, y es que sus discos están construidos y reconstruidos con numerosas capas que te permiten distintas escuchas. Raul d'Gama Rose crítico de All About Jazz. NY, definía esta característica como “Sound of Surprise”. Pues bien, yo que he tenido este privilegio aludido, puedo adelantaros que el nuevo trabajo de Tébar rebosa de “Sonidos Sorpresa” a lo largo, ancho y profundo de los ocho célebres estándars que el guitarrista hace suyos en su próximo Cd para Warner Music: Con Alma & United.  
En este nuevo disco estamos asistiendo a la gestación de un nuevo sonido basado en la recreación, siempre peculiar y progresiva de estándars, que nos retrotrae a sus mejores discos en esta línea: Eclipse (2005) y Steps  (2008). Uniendo “en cuerpo y con alma” los estándars de Wayne Shorter,  (con la colaboración de Jorge Pardo) y de Dizzy Gillespie, (con la neoyorquina colaboración de Arturo O’Farrill), en una nueva vuelta de tuerca a la carrera de nuestro guitarrista: del “Son Mediterráneo al Mainstream Progresivo”. 

La Banda… 


Ximo Tébar empezó a posicionarse en la escena Neoyorkina, tanto musicalmente como discograficamente después del lanzamiento de  Embrujado  Omix Records (04012 CD) el 30  de marzo del 2003. Consiguió un acuerdo de distribución de sus trabajos en Sunnyside Records, tomó clases con Pat Martino en su piso de Filadelfia, asistió a todas las jams posibles, y en Diciembre del 2004 ya era fijo en el Birdland con la Chico O’Farrill Afro Cuban Jazz Orquesta y miembro del grupo Riza Negra con Joe Lovano,  Tom Harrell, Dave Samuels, Dafnis Prieto y John Benitez, aparte de colaborar habitualmente con Dave Schnitter, Victor Jones y los músicos del  movimiento progresivo de Nueva York como Dario Boente, Orrin Evans, Donald Edwards, Jim Ridl, Sean Jones, Robin Eubanks, Boris Kozlov, Henry Cole, etc. 

Esta es la razón que explica y aclara la impresionante banda que ha grabado en este nuevo trabajo de Ximo Tébar. Los baterías: Nathaniel Townsley  en los cortes 2, 4, 7 y Donald Edwards en el resto. Los bajistas: Dominique di Piazza en la pista 1 a dúo con  Boris Kozlov (casi nada…) y en la 6, Victor Merlo en la pista 4, Cesar Giner en la 2 y John Benitez, bajista de Soleo, repite en la pista 7.  Los contrabajistas (¡atención…!) Ricky Rodríguez en los cortes 3, 5 y Alex Blake en el 8. El músico cubano Luis Guerra al piano en los temas 1, 2, 3, 4, 5, 7. El veterano Ricardo Belda al Rhodes en los cortes 6 y 8 y Will Martz fijo a los sintetizadores y backing vocals junto a la colaboración de su hermana Claudia Tébar y Debra Feliú en los cortes 2 y 7. Fernando García a la percusión en el corte 2. Los vientos: David Pastor a la trompeta en las pistas 1, 4, 5, 8, Roque Martínez en 1, 5, 8 y para rematar la plantilla los invitados de lujo en las pistas que dan nombre al disco: Jorge Pardo a la flauta en el corte 3 “United”, y Arturo O’Farrill piano en el 5 “Con Alma”.  

Los Temas…

Desde que salió al mercado Soleo. The New Son Mediterráneo Celebrating 25th en 2016, en las giras que se han generado alrededor de las diversas presentaciones se han ido añadiendo paulatinamente nuevos temas, además de los cortes del disco, arreglos que han ido madurando en la cabeza del guitarrista, y también en el groove de las diversas formaciones que han ido realizando esta gira. Realmente algunas de estas recomposiciones sobre los diversos estándars que configuran  Con Alma & United ya existían con anterioridad a Soleo, incluso alguna pista ya estaba grabada desde Steps  (2008). Esta es una de las razones que explica porque este nuevo trabajo de Ximo Tébar nos retrotrae a la época americana de mainstream progresivo del guitarrista, pero con la inclusión de un nuevo ingrediente: la adición de los gestos del Son Mediterráneo, como cadencias flamencas apenas sugeridas, sonoridades brillantes y contundentes grooves rítmicos dentro de un lenguaje netamente jazzístico y contemporáneo, de hecho los músicos internacionales que lo acompañan, como hemos vistos la mayoría de ellos reclutados entre el Birland, el Dizzy’s, el Fat Cat, el Smoke, (Village) 55 Bar, Zinc Bar etc…, ya a estas alturas, han asumido con naturalidad estos gestos, a la par que han imprimido su código genético en la música de Tébar.
El tema que abre el disco es Caravan. Para empezar habría que esclarecer que porcentaje de autoría le corresponde a Duke Ellington y cual a su trombonista Juan Tizol, parece ser éste el auténtico creador del tema.  No obstante seguro que Ellington lo hizo suyo en su maravilloso arreglo afro-latin, al igual que sucede  con esta versión de Ximo Tébar, como ya hemos expuesto anteriormente difícil de catalogar.  El riff de bajo que inicia el arreglo pertenece a Dominique Di Piazza. De origen siciliano, Di Piazza fue educado por su padrastro de etnia gitana. En sus giras por la India junto a John McLaughlin, desarrolló una técnica propia consistente en usar los cuatro dedos de la mano derecha en lugar de usar la técnica de pulsación de a dos dedos tradicional. Los resultados sonoros se pueden apreciar en su solo, además de en el referido obligado de la intro. El tema cuenta con el acompañamiento de un segundo bajista: Boris Kozlov, que junto a Donald Edwards forman la base sobre la que se articula el arreglo. Boris fue el bajista de la última formación del mítico saxofonista Michael Brecker, y actualmente es arreglista y director musical de la Mingus Big Band, Mingus Dynasty and The Orchestra, proyecto al que también pertenece Donald Edwards. Ambos grabaron junto con Alex Blake en el Cd de Ximo Steps (2008). Por otro lado, tenemos el dialogo constante entre las armonías de la guitarra que van desde la peculiar atonalidad de Tébar basada en patrones digitales, hasta el flamenco, pasando por el pop sugerido en algunos kicks y en técnicas como el “palm mute”, y las láminas de sonido desplegadas por el pianista Luis Guerra, totalmente en una estética de post-serialismo integral. Es curiosa la modificación melódica de la parte B del tema afrontada armónicamente con modos frigios aflamencados pero respetando el círculo de quintas descendentes que originalmente figuran en la partitura de Ellington. El trabajo de David a la trompeta muestra su versatilidad en todos los territorios sonoros, y el solo de Roque al saxo mantiene el nivel en lo más alto. Al concluir el tema podemos oír los ladridos de Herbie, el perro del pianista Luis Guerra y Pollock el de la pintora Rebeca Plana, cuya obra concebida para este trabajo ilustra la portada y las artes del Cd. Parece ser que a los canes también les gustó la “toma”.


Sobre el segundo corte: Take Five se podría escribir un libro…  El arreglo sobre el estándar de Paul Desmond, está inspirado en las versiones vocales de la pieza, concretamente en la versión de Al Jarreau, a la que Tébar rinde homenaje. En palabras del propio guitarrista:  

"Al Jarreau falleció hace unos meses y he decidido rendirle este tributo a través de esta versión que estrené en el concierto inaugural del XXX Festival Internacional de Jazz de San Javier el pasado 30 de junio de 2017... El arreglo está inspirado en la maravillosa versión que cantaba Al Jarreau recreando el riff vocal que repetía en su interpretación, y sobre todo en el concepto rítmico y climático de su versión en directo, concepto que siempre me ha cautivado y emocionado escuchándole cantar y haciendo scat... era magnífico... Por último, de forma subliminal, y desde un sentimiento muy personal e interno, también estoy rindiendo tributo a George Benson, ya que su versión de Take Five de su disco Bad  Benson  fue una de las primeras influencias e inspiraciones para mi toque de guitarra...."

La versión de Tébar da la vuelta armónicamente a la pieza original, mientras el tema A original está estático sobre la armonía modal Im y Vm, Tébar lo rearmoniza con una cadencia tonal, y mientras el tema original modula en la B a su relativo mayor con todos los grados de la escala y su IIm V7 tonal, Tébar se mantiene en una pedal modal bVII sus y Im9 con la (add11) bajo en b7.


Decía Frank Zappa que hablar de música es como bailar arquitectura, sugerente propuesta por otro lado. Se puede hablar, como hemos hecho, de la historia, el contexto y los aspectos sociológicos que envuelven a una música, pero para hablar en concreto de una música, y no bailar la arquitectura, no tenemos más remedio que centrarnos en la partitura, como única manifestación visual del hecho abstracto en sí que supone la música. Lo que por otro lado no deja de suponer una paradoja, ya que hablar sobre la audición de una realidad sonora, no deja de ser una abstracción, a menos que tengas oído absoluto. Y como este no es el caso, vamos a analizar brevemente esta brillante versión que Ximo nos ofrece en este disco.
Para empezar podemos observar en la introducción la línea vocal referida por Tébar, que Al Jarreau solía emplear en las diversas interpretaciones de la pieza. Esta línea vocal se repite a lo largo de la interpretación a modo de riff. El tema A o exposición entra, y es aquí donde podemos apreciar claramente la forma y la original rearmonización de la pieza: ABA siendo la última A irregular con solo 6 compases en contra de los 8 de las anteriores partes. También podemos apreciar la diversidad de recursos sonoros de tebar plagados de mordentes, trinos y glissandos, además de distintos y ricos matices guitarrísticos. Los cambios más interesantes vienen a partir de la modulación que realiza como final de la parte A3 de la estructura original desembocando en una especie de puente o interlude, (sustentado por lo irregular de sus 6 compases), a modo de coro del arreglista. Aquí es donde está el auténtico y original desarrollo de la pieza: sección modulante plagada de estructuras constantes m7(9) con relaciones armónicas y pequeños motivos melódicos obligados que ahora se comportan como desarrollos temáticos y posteriormente como backgrounds de los solos. La auténtica guinda del pastel es el extraordinario solo de guitarra que se desarrolla ampliamente sobre esta sección, constituyendo un magistral ejemplo de desarrollo climático, los diálogos y el punto clímax entre guitarra y batería son “de libro”, y para finalizar el tema, una larga coda ambientada con el riff vocal evocando a Al Jarreau que da paso de nuevo a Nathaniel Townsley para realizar un espectacular solo de batería en el que despliega gran virtuosismo, pulsación y control rítmico que concluye con el obligado final de la pieza. Para mí, es el tema estrella del disco.

Ricky y su hermano el pianista Robert García, eran junto al batería Henry Cole la base habitual del cuarteto de Ximo Tébar en Nueva York. Seguramente, en la misma sesión que se grabó  Con Alma, se grabó igualmente el otro corte que da nombre al disco, el estándar de Wayne Shorter United. En este caso el referido efecto de pseudo-bulería se consigue alternando las claves de bulería y swing sobre un patrón a 3/4  constante, aunque el toque del invitado Jorge Pardo a la flauta, con una de sus habituales intro a solo, reconducen la pieza más bien hacia la  “Pseudo-Alegrías” que constituye la tercera pista del Cd. 
Con Alma, quinto corte del Cd, además de un célebre estándar de Dizzy Gillespie, era la formación de world-jazz que se creó alrededor de la figura del pianista Joshua Edelman en el Perdido Club de Jazz de Valencia a finales de los 80, y a la cual pertenecían los amigos de Ximo: el bajista Nacho Mañó y el batería argentino Dito Tomassi. Seguro que desde aquella época le rondaba el tema por la cabeza… El arreglo se estrenó el 21 de abril de 2017 en el conservatorio de Puerto Rico fundado por Pau Casals, y aunque en aquella ocasión lo interpretaron Jim Ridl al piano y Boris Kozlov al bajo eléctrico, la grabación del disco cuenta con el contrabajista habitual de Miguel Zenón y de David Sánchez y Luis Perdomo Quartet: Ricky Rodríguez, que junto al batería habitual de Ximo desde los “Fourlights”, Donald Edwards, acompañaron  con la amalgama de compases 3/4 + 5/4 que Ximo denomina como “Pseudo-Bulería” en una sesión especial al pianista invitado Arturo O’Farrill,  que nos retrotrae a los solos de la versión original de Dizzy con el swing original a 4/4. A mi modo de entender un acierto este cambio de clave que aligera y contrasta la sección de solos. Los vientos de nuevo los ponen los amigos David y Roque.  


Alternando entre ambas luminosas y flamencas pistas, Ximo ha decido intercalar un clásico de Charles Mingus. En algunas de las actuaciones de su gira de presentación solía interpretar como intro para el Take Five un pasaje del estándar Goodbye Pork Pie Hat a guitarra sola, justamente porque esta pieza era el homenaje póstumo que Mingus dedicaba a Lester Young  y a la célebre forma de su sombrero. Finalmente esta pieza se ha convertido en el blues que ocupa la cuarta pista del disco de Tébar. El tema se inicia con un solo del bajista habitual de las giras de Joan Manuel Serrat por Sud America: Victor Merlo, solo ambientado por fills de trompeta con sordina a cargo de David Pastor. Al final del solo de guitarra podemos escuchar un background de trompeta y teclado con la melodía del  Round Midnight  tal cual solía tocarla Lou Bennett, maestro confeso del principio de la carrera de Ximo. Por lo que el estándar de Mingus no solo hace las veces de homenaje a Lester Young, Lou Bennett también solía usar en ocasiones un “Pork Pie Hat”, y siempre un blues en su repertorio. 


Como sexto corte una pieza clave del Son Mediterráneo, su versión del Adagio del Concierto de Aranjuez del Maestro Joaquín Rodrigo. Como hemos dicho, a veces sucede que cuando revisitas una antigua pieza, tienes la sensación de que apenas puedes tocar su estructura, ni sus solos, esto es porque esta pieza ha asumido un carácter de clásico, aun así Ximo nos sorprende con una introducción basada en la obra del Maestro Rodrigo para guitarra sola  Por los campos de España, concretamente en el arranque del primer tiempo Por los trigales. También en esta renovada versión contamos con un magistral solo de bajo de Dominique Di Piazza y su original técnica de pulsación.



 El último de los cortes de obligada referencia durante la gira “Soleo”, ha sido el que le da nombre al séptimo corte del Cd: Poinciana, y a esto, seguramente, ha contribuido la impronta de la descarga samba de la sección rítmica, con John Benitez, bajista del saxofonista David Sánchez y de los pianistas Michel Camilo y Eddie Palmieri, entre otros, y Nathaniel Townsley, batería de Joe Zawinul además de haber colaborado con: Richard Bona, Mariah Carey, Stevie Wonder, Jessica Simpson, Corey Glover, Special EFX, Chris DeBarge, R. Kelly, Dru Hill, Public Enemy, Nile Rogers & Chic and Lalah Hathaway, y el bajista francés Darryl Hall (fotografía superior).
La Poinciana es un colorido arbusto sudamericano, además de una canción popular cubana sobre la que se inspiró Nat Simon para componer su célebre estándar, que ha sido versionado por Glen Miller y Henry Mancini. Desde la versión vocal de Nat King Cole hasta la más famosa versión instrumental de Ahmal Jamal, las distintas interpretaciones de esta pieza siempre han tenido una tendencia a la balada o el medio tiempo, tendencia  que se rompe en esta revisión alegre y desenfadada de Ximo y, como ya hemos dicho, con la incendiaria samba de Nathaniel que inicia a solo el arreglo, al que se le suman a manera de coros samberos los backing vocals de los hijos de Ximo: Claudia y Guille, al que se le suma, a su vez, una tercera voz de Debra Feliú. Guille con el sobrenombre artístico de Will Martz, ha estado realizando la mayor parte de la gira Soleo, en la que al igual que sucedía con Ximo cuando trabajaba para Lou Bennett “le tocaba hacer un poco de todo”.  En esta pieza Guille “toma la alternativa” con el primer solo del corte, del que sale bien airado. Las exposiciones y backgrounds vocales de la pieza están siempre contracantadas por riffs guitarrísticos, que nacen a manera de fills pero van creciendo y creciendo hasta convertirse, después del magistral solo de guitarra, en un constante e incesante flujo, que solo se rompe en la cadencia bluesy a guitarra sola del final, donde Ximo desafina el bordón de la guitarra en el Eb, nota fundamental de la pieza.  


Si dividimos el disco en dos bloques estilísticos, marcados por los arreglos que toca el batería Nathaniel Townsley Take Five, Goodbye Pork Pie Hat y Poinciana, y los que toca Donald Edwards: Caravan, Con Alma,  Concierto de Aranjuez y  United, habría que añadir una Coda para situar al Bonus-Track  que nos ofrece Donald Edwards acompañando a Alex Blake: Bemsha Swing de Thelonious Monk. Con este tema Ximo retoma la antigua costumbre de terminar sus discos con un simpático Blues en F “med-up tempo”. Como hemos dicho, esta pieza se grabó en 2007 para el Cd Steps y ha permanecido guardada (como tantas y tantas otras joyas que Ximo atesora en su casa), hasta ahora, magnifico momento para salir a la luz y cerrar este memorable trabajo en el que también participan David y Roque imprimiendo cada uno su broma musical: David con el inicio del también monkiano estándar: Well you needn’t y Roque con un amago del Tequila. Por su parte Alex Blake despliega un percusivo solo, con scat vocal incluido, tal como solía hacer con Dizzy Gillespie, Sonny Rollins, Sun Ra, Art Blakey, Freddie Hubbard, Mongo Santamaría, Stan Getz, McCoy Tyner, Nancy Wilson, Max Roach, Billy Cobham, The Manhattan Transfer, Astrud Gilberto,  Pharaoh Sanders o Randy Weston...  y algunos nombres más como reza en su web, y Donald Edwards nos regala una descarga al estilo “Marching Band” de su Nueva Orleans natal.
Por cierto a mi este tema no deja de sugerirme una sutil fusión entre la más acérrima tradición de auténtica  “Marching Band” jazzística y las fanfarrias Romaníes de los Balcanes. ¿Otra vuelta de tuerca…?

La concreción de lo abstracto…

Para terminar quiero hacer una mención a los trazos que ilustran la portada y las artes del Cd, y que se expanden por el lomo y contraportada de este: son fragmentos de la tela de gran formato en técnica mixta de la pintora de Albalat de la Ribera Rebeca Plana realizada para la ocasión y titulada al igual que el Cd. Rebeca se posiciona dentro de una abstracción 2.0, aunque el nombre del perro que ladra al final del primer corte del Cd: Pollock, nos hace pensar quizás en un expresionismo abstracto, en este caso, al igual que en toda la serie “Matalás” a través de grandes bloques de contraste de color. La energía de los trazos rotos, el constructivismo  y la luz que emanan sus coloridos contrastes nos retrotraen a la, en principio, tan distinta estética del guitarrista, pero poseedora, en el fondo, aunque no en la forma, de un expresionismo que emana del mismo lugar, la concreción de lo abstracto: musicalidad y ritmo... 
José Pruñonosa 13/07/18